Un Cuento.

Había una vez un "Alguien" que caminaba con los brazos tajados, llenos de cicatrices,caminaba y decidió sentarse en un banco.

Se acomodó y dejó pasar un rato, mientras respiraba y el sol putrefacto de la tarde moría en su cara.

A su lado se sentó un médico u enfermero, quizás era un peluquero que enseguida entabló conversación…

¿Porqué llevas todos los brazos cortados? Tengo un remedio para esas cicatrices, ¿las tapamos?

El "Alguien" tajado le miro fijamente y sin inmutarse saco una cuchilla y se hizo otro gran tajo…

Mientras la sangre salía y el “entendido” en cicatrices huía, una muchedumbre se aglomero para comentar sobre el charco que se había generado, sobre el que guía y el que había espantado…

Entretanto se mofaban unos, y otros de puro morbo gozaban, el "Alguien" de las cicatrices otro y otro tajo se daba…

-¡Curadme ahora, sabios espectadores! ¡Tapadme y cosedme!

¡Putos falsos! ¡Ratas sin cojones! - Gritaba.

Y así, cada vez que algún “entendido”, “metededosenllagas

se acercaba el "Alguien" mas se cortaba…

¡¡Hijos de puta todos!!

¿Alguien tiene dudas de oír que "Alguien" se cortaba?

KiwiconcucharaTemata

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Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.

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